Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Despedida para siempre
Miér Oct 28, 2015 3:46 pm por Hakudoshi Hiragui

» Sakura Feudal [Aviso]
Mar Oct 27, 2015 3:07 am por Invitado

» Feudal Inuyasha - Crossover Inuyasha y Tsubasa Chronicles - (Élite)
Vie Oct 23, 2015 1:05 pm por Invitado

» ▬ KI NO JIKAN [BORRADO DE BOTON -REAPERTURA ELITE]
Mar Oct 20, 2015 3:18 pm por Invitado

» En la tienda 24h [Privado con Jubileus]
Dom Oct 11, 2015 9:47 pm por Eri Misaki

» El regreso de la Novata
Dom Oct 11, 2015 8:54 pm por Sebastian Castellanos

»  Destino:Algo de lo que no puedes escapar || Priv. Lycus Vitae
Dom Oct 11, 2015 2:42 am por Lycus Vitae

» ¡Cuidado que viene el lobo!
Dom Oct 11, 2015 12:28 am por Winter Wolf

» Luz de Luna. [LIBRE]
Sáb Oct 10, 2015 1:20 pm por Reine Fleur

Afiliados Hermanos
- --
-
Afiliados Elite
---------DGM: Fallen Angels- Academia Legacy--- ---
Afiliados Normales
----------

Lies game [Sebastian Castellanos]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Lies game [Sebastian Castellanos]

Mensaje por Holly Summers el Jue Sep 17, 2015 11:03 pm

La primera noche en la nueva vida de la ex militar, Marta Hivers desaparecería durante una larga temporada, y en su lugar lo ocuparía Holly Summers.
Una misión de infiltración no sería una experiencia nueva para ella, en el ejército había tenido que hacerlo en más de una ocasión para adentrarse en líneas enemigas y eliminar al objetivo. Esperaba alejarse de esa vida después de abandonar la milicia, sin embargo poco después de ingresar en el cuerpo de policía, al jefe (o futuro, aún estaba en proceso de selección), Sebastian Castellanos, le pareció buena idea aprovechar la experiencia en el campo de Marta para infiltrarse entre los miembros de “La familia”.
Pudo oponerse al trabajo, declinar la misión y regresar al papeleo de todos los días para regresar a casa sobre las seis y pasar el resto de la tarde con Lilian. Pero no lo hizo, miró a su alrededor y vio miedo en los ojos de sus compañeros. Eran policías, entrenados para mantener el orden y la calma ¿Pero serían ellos capaces de hacerlo? Todo nacido en la ciudad conocía el terrible pasado entre la policía de la ciudad y la mafia local. La mayoría de ellos temían ser descubiertos y asesinados, los miembros de “The shadow” no eran precisamente suaves con sus víctimas. Marta lo tuvo claro en ese momento, ninguno de los inútiles de allí aguantaría un día sin cantar...
Otra de las razones por las que aceptó la misión fue por el propio jefe, Sebastian Castellanos había sido una de sus debilidades desde el primer día en que ingresó en la comisaria. Aquel hombre no mucho más mayor que ella, gozaba de un aspecto imponente y sexy. Sin embargo lo que más llamó la atención de Marta fue el triste pasado del ex detective.
Toda su familia muerta y un compañero asesinado mientras estaban de servicio, sin olvidar la extraña desaparición de su "alumna". Todo lo que rodeaba a Sebastian era un completo misterio... lo mismo que pasaba con la propia Marta. Ambos compartían la perdida de seres queridos, y la desaparición de alguien en circunstancias muy raras. Además, ese hombre era diferente a los otros... el detective Castellanos tenía unos ojos especiales, en ellos de veía la falta de miedo... había perdido el sentido del miedo... igual que Marta años atrás, tras sufrir el accidente de coche siendo muy niña.

Entró en la comisaria en completo silencio, los pocos que quedaban allí trabajando la miraron con ojos tristes... no por la misión, si no por que de su mano derecha iba Lilian, su hija adoptiva de seis años. La pequeña sujetaba con su mano libre un conejo de peluche, "El señor gruñon". Avanzó a paso lento por el pasillo para dirigirse al despacho de su jefe; la puerta del despacho tenía una resplandeciente placa dorada con el nombre "Detective Sebastian Castellanos"
Marta miró a la pequeña de seis años antes de entrar, dedicándole una sonrisa tranquilizadora, pero la niña sabía perfectamente lo que significaba. Tocó la puerta con fuerzo y la abrió lentamente para darle tiempo a Sebastian de acomodarse, o más bien de esconder la botella o la petaca para que Lilian no las viera.
Madre e hija avanzaron hasta quedarse en medo de la habitación, justo en frente del escritorio del "jefe". La niña observó con curiosidad la una vieja máquina de escribir situada al lado del ordenador del detective. Se desprendió de la mano de su madre y caminó tímidamente hasta la antigua máquina. Con cierto temor, presionó una de las teclas, y un sonido de "click" hizo que la pequeña retrocediera de un salto.

-  Lilian, no seas maleducada, no toques la cosas de Sebastian, no querrás que se enfade...- Hablaba con familiaridad con referente a Sebastian, eso serviría a la niña para sobrellevar lo que vendría.-Debe haber salido a por un café... ¿Por qué no te sientas en esa silla y juegas con el señor gruñón?

Lilian asintió con la cabeza obediente, haciendo caso a su madre se sentó en una de las sillas enfrente del escritorio. Marta se apoyó sobre la pared de la habitación mirando a la pequeña jugar con su conejo de peluche. Imaginarse separada de Lilian por mucho tiempo le dolía mucho, pero de seguir con ella corría el riesgo de ser objetivo de la banda... la opción más simple era dejarla a cargo de alguien, una persona de confianza... esa persona era Sebastian Castellanos. Había sido padre, y el alcohol nunca fue problema en su trabajo... esperaba que con la niña en casa también dejara de beber en la intimidad.

Marta rezaba para que Lilian estuviera bien... pues a partir de mañana sería oficialmente Holly Summers.  
avatar
Holly Summers
Policia
Policia

Femenino Fecha de inscripción : 14/09/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lies game [Sebastian Castellanos]

Mensaje por Sebastian Castellanos el Vie Sep 18, 2015 5:27 pm

Un día de trabajo como otro cualquiera, estaba en su despacho encargándose del papeleo porque era lo que le había tocado ésta vez, no siempre se podía estar deteniendo a alguien en la calle o descansando. Tenía bastantes cosas de las que preocuparse a decir verdad, algunos casos resueltos de los que tenía que ocuparse de la parte aburrida para que quedara constancia así como otros que aún estaban en curso pero debía de informar sobre los avances, otros que aún no se habían empezado a investigar… Muchos papeles que leer y otros que rellenar, pero al menos podía estar tranquilo en su despacho tomándose un café o bebiendo de su petaca sin que nadie le molestara o le mirase mal por ello. Y sin embargo, ese día casualmente no estaba bebiendo Whisky, ni ninguna bebida alcohólica, algo bastante extraño de ver pero no del todo imposible, había pasado el día a base de café y rodeado de papeles por completo, normalmente eso le molestaría pero por una vez lo hacía con gusto. El motivo no lo sabía nadie ni tampoco le importaba, estaba trabajando tranquilo cuando se percató de que se le había acabado el café, de modo que se levantó sin prisa alguna y salió de su despacho para ir a la cafetería más cercana, no le apetecía un café de máquina asqueroso, ya que no iba a beber nada más en todo el día quería que fuera de los buenos. Estuvo un rato fuera, unos quince minutos como mucho pero para alguien que debía estar trabajando eso era demasiado, por lo que se dio algo de prisa en regresar a su puesto, toda la prisa que se puede dar alguien que tiene un café hasta arriba hirviendo sin tirárselo por encima.

Cuando llegó a su despacho, abrió la puerta con cuidado y vio que había alguien dentro, nada menos que Marta Hivers y su pequeña hija Lilian que jugaba con su conejito de peluche, de lo más adorable sin duda y más para Sebastian que había tenido una hija de su edad también. -Vaya, hola… ¿Lleváis mucho tiempo esperando? - Pasó más tiempo del que esperaba fuera, si habían llegado justo después de marcharse él llevarían ahí por lo menos diez minutos esperando a que volviese pero si acababan de llegar con suerte no habría ningún problema ni motivos por los que disculparse. Fue hasta su escritorio y vio que la máquina de escribir se había tocado, solo una tecla por lo que imaginó que fue cosa de Lilian. Quitó el papel que ya había en la máquina porque era de trabajo y puso uno en blanco que no importaba si se utilizaba, le dio la vuelta a la máquina y le sonrió levemente a la pequeña. -Si quieres puedes usarla ahora, verás que es muy entretenido.- Comentó antes de devolver su mirada a la adulta que se encontraba allí, imaginaba para qué se había personado en su despacho con la niña, Marta se convertiría desde mañana en Holly Summers y nadie salvo él sabría que en realidad se trataba de una policía encubierta, algo peligroso para la niña. Dado que fue idea de él que Marta se infiltrase, seguramente le responsabilizaría del cuidado de su hija, es decir, de encontrarle un buen lugar donde esta pudiera estar segura mientras su madre se jugaba la vida a diario… no es que se la fuese a dejar a él, ni siquiera se había planteado esa posibilidad.

Marta apenas acababa de llegar al cuerpo y ya le había encargado una misión difícil, precisamente porque acababa de llegar y pocos la conocían era perfecta para el trabajo, por no hablar de su experiencia como militar que seguro le servía de utilidad pero tampoco quería forzarla a nada que no quisiera, ella aceptó pero estando a cargo de una niña de esa edad… -¿Está segura de que quiere hacerlo? Puede negarse si lo prefiere, lo entenderé.- Dijo de reojo mirando a la pequeña, queriendo referirse a ella con lo que había dicho, él había perdido a su hija mientras ésta estaba con su niñera en un incendio provocado porque él y su esposa habían metido las narices en algo que en realidad ni siquiera se habían dado cuenta habían descubierto, probablemente de no haber muerto su hija no habrían indagado más en el tema… Quién sabe, pero imaginaba que Marta no querría arriesgarse a perder a su hija de la misma forma, por meter las narices en una organización criminal y encima estar lejos de ella cuando le atacasen. Tampoco había que ponerse por lo peor, quizá todo salía bien y conseguían detener a varios de los miembros de la maldita mafia, quizá ni siquiera descubrían su tapadera ni aún menos que tuviera una hija, nadie tenía porqué saber nada de eso y siempre se ha dicho que lo último que se pierde es la esperanza… En cualquier caso, si finalmente aceptaba la misión, se aseguraría de que a Lilian no le pasara absolutamente nada, aún si tenía que hacer guardia él mismo delante de la puerta de su casa.
avatar
Sebastian Castellanos
Policia
Policia

Masculino Fecha de inscripción : 15/09/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lies game [Sebastian Castellanos]

Mensaje por Holly Summers el Lun Sep 21, 2015 10:09 pm

Unos minutos tras la llegada de la familia Hivers, Sebastian hizo acto de presencia, sosteniendo una café, confirmando la suposición de Marta. El rostro del hombre se iluminó cuando vio a Lilian. La pequeña niña tendría más o menos la edad de su hija antes de morir, y encima los nombres ayudaban a avivar ese pensamiento. Marta no se imaginaba una vida sin su pequeña hija, después de todo ella había sido la responsable de su drástico cambio ¿Qué habría pasado si Holly no hubiera completado la misión? ¿En qué se transformaría Lilian? Quizás en una niña mimada de papa, tal vez la matarían de una paliza... La mujer desconocía la localización de la madre de Lilian, el día del ataque ella no estaba en la casa... pero dejarla en sus brazos tampoco suponía una opción agradable. Las mujeres de los mafiosos podían ser de dos tipos: Bien mujeres enamoraras que escogieron mal y sueñan con huir, o brujas capaces de sacrificar a su familia con conseguir todo el dinero posible.Todo eso daba igual ya, desde el momento en que Holly tuvo entre los brazos a Lilian, juró protegerla. Siempre recordaría con cariño la sonrisa tierna que le dedicó cuando la cogió. Nunca había pensado en ser madre, incluso dudó en tener una relación seria con alguien... pero ella le hizo cambiar, y mientras la sostenía en brazos prometió juramento.Todo lo soy, y todo lo que tengo... es tuyo a partir de ahora.

Lilian se giró para ver entrar al jefe de su madre, un hombre corpulento y aspecto descuidado, siempre le dedicaba una pequeña sonrisa y palabras amables... sin embargo la niña podía ver tristeza en los ojos ajenos ¿La miraba a ella o buscaba en su pasado? La niña era capaz de ver más allá... casi literalmente, porque ella era consciente del otro lado, el mundo de los muertos. Un secreto bien guardado, ya gozaba de suficiente mala fama por tener una madre y no un padre, desconocer la identidad de este y soportarlas constantes burlas sobre la pierna de su madre... ver fantasma lo guardaría para si misma. Sin embargo este don había provocado en Lilian una tendencia a la soledad. Casi no hablaba, no se comunicaba.... como si el mundo de su alrededor no existiera. Todo ese silencio era provocado por los espíritus de los muerto, y en esos momentos les acompañaba uno. La tristeza invadió el corazón de Lilian al ver a una niña de su edad más o menos, de pie al lado del señor Sebastian. La niña le sonrió y Lilian lo hizo de vuelta... era una lastima... si el solo lo supiera...
Sebastian quitó el papel usada y lo cambió por uno nuevo, luego le dio la vuelta para que Lilian pudiera usarla. La niña alzó la mirada y sonrió levemente al policía, arrastró la silla para quedarse lo más cerca posible de la mesa y comenzó a teclear dudosa.-Muchas gracias, Señor Sebastian.

Holly sonrió con ternura viendo a su hija jugar con la máquina de escribir, en el fondo su jefe era una buenazo.-No te preocupes, hemos llegado hace unos minutos...- La morena caminó hasta la silla libre frente al escritorio.-Soy la única capaz de hacer el trabajo, y lo sabe... la idea de separarme de Lilian me duele... pero lo que más me preocupa es con quien se quedará en mi ausencia.- Miró con seriedad al jefe de policía.-Por eso mismo, Señor Castellanos... quiero pedirle un favor... - Tomó aire y prosiguió.-Quiero que usted cuide personalmente de Lilian,
avatar
Holly Summers
Policia
Policia

Femenino Fecha de inscripción : 14/09/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lies game [Sebastian Castellanos]

Mensaje por Sebastian Castellanos el Dom Oct 04, 2015 8:03 pm

La pequeña Lilian no tardó mucho en acercarse a la máquina que le había cedido el detective para comenzar a jugar con ella y dedicarle además unas palabras de agradecimiento así como una sonrisa, ver el rostro de la niña iluminado por su sonrisa era lo único que necesitaba Sebastian para sentirse bien, no entendía cómo es que podía haber gente capaz de hacer daño a alguien tan inocente y adorable… Ese no era el caso, supuso que no habrían ido hasta ahí sólo para que le dejase jugar con una máquina algo vieja de escribir y hablar sobre lo bonito de los niños, de tener hijos y todo eso, si había ido hasta ahí con la niña era porque había decidido aceptar la misión. Obviamente, no podía involucrar a una niña en la operación y no sólo porque pudiera estropearla o estorbar sino porque podría estar en peligro, aunque claro, siendo hija de una policía siempre habían riesgos y él los conocía bien. Su madre, Marta, se acercó a la mesa del detective Castellanos para responder a las palabras de éste último, a ambas preguntas que le había hecho para ser más preciso. Ella aseguraba haber llegado escasos minutos antes de que él regresase a su despacho, no deberían de haber sido muchos ya que apenas estuvo ausente unos diez minutos y cuando salió no se cruzó con nadie, calculaba que a lo sumo llevarían esperando cinco minutos, máximo. -Bien, apenas me ausenté diez minutos pero eso no me exime de haber abandonado mi puesto si requerían de mi atención.- Comentó como queriendo restarle importancia al asunto, y realmente no era demasiado importante ya que no le iban a decir nada por salir diez minutos a por algo de beber, quizá si se hubiera tratado de alcohol le hubiera caído una buena bronca pero no era el caso.

Ella tenía mucha razón, era la única capaz de realizar correctamente aquel trabajo y más teniendo en cuenta la reputación de la comisaría en el pasado con el asunto de los Shadow, pero de la misma manera que ella había dicho, separarla de Lilian era algo que sabía era doloroso y conociendo el pasado del detective no era de extrañar que tuviera cierto temor a que le ocurriese algo mientras ella no estaba. Sin embargo y para absoluta sorpresa del hombre, Marta Hivers le pidió que él mismo, en persona, se ocupase del cuidado y protección de la pequeña Lilian durante el tiempo que ella estaba cumpliendo con su misión. No pudo responder de inmediato, por algunos segundos se quedó de piedra sin dar crédito a lo que había escuchado, completamente seguro de que había tenido que escucharlo mal y que no le había pedido tal cosa porque… porque no tenía sentido. -Espera… ¿Qué? ¿Quieres que yo me ocupe de Lilian en tu ausencia? ¿Yo? ¿Detective Sebastian Castellanos?- Sin duda demasiado redundante pero necesitaba estar cien por cien seguro, ¿Iba a hacerse cargo de la pequeña Lilian? No es que le disgustara ni mucho menos, al contrario le alagaba enormemente y además le agradaba la idea pero… tenía miedo de ver en aquella niña a su hija, tenía miedo de no querer separarse de ella luego, no, estaba completamente seguro de que no querría alejarse de ella y ya no porque se pareciera a su hija en aspecto, edad y nombre sino porque simplemente era una chica adorable. Se llevó los dedos índice y pulgar diestros a los ojos y presionó ambos con cuidado mientras dejaba escapar un suspiro, podría parecer que le molestaba si le veía así pero más que molestia era preocupación, por lo que pudiera suceder. -¿Ella lo sabe? Bueno si, lo acaba de oír pero quiero decir que si le habías contado esto antes, si lo habíais hablado.- Preguntó observando a la morena y luego a la niña, si ella no estaba de acuerdo tampoco quería ser el motivo del malestar de la pequeña, pero por otra parte no podría decirle que no de ninguna manera si era ella misma quien se lo pedía.

Ya se imaginaba a la pequeña Lilian pidiéndole que se ocupara él y no otro, que a él ya le conocía aunque sea un poco, que no le gustaba la idea de estar con un desconocido… de ser así, le sería completamente imposible negarse a su petición. Si aceptaba, tendría que ocuparse de su cuidado y además de hacer su trabajo, no volvería a cometer el error de dejarla sola en casa o con una niñera, por supuesto no culpaba a la niñera de nada, ella había sido otra víctima más, pero la mayor parte -que no todos pero si la mayoría- de los canguros son o jóvenes tratando de conseguir algún ingreso extra o personas mayores como la que había tenido Lily, y si había algún problema una adolescente o una anciana no van a poder contener a un agresor por poner un ejemplo. Supuso que eso sería mejor debatirlo con Marta y con Lilian si terminaba por aceptar su petición.
avatar
Sebastian Castellanos
Policia
Policia

Masculino Fecha de inscripción : 15/09/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lies game [Sebastian Castellanos]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.