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Es un secreto [Priv. Celes]

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Es un secreto [Priv. Celes]

Mensaje por Leonna Bardych el Miér Sep 23, 2015 2:16 am

¿Estás segura que es por aquí, maldita loca? Si querías follarme con venir a mi casa desnuda también te habría bastado.— Preguntaba con cierto tono de molestia en lo que caminaba por la extensa y rocosa cueva, a pesar de ser poco más de las tres del mediodía, dentro de la cueva estaba oscuro y la única luz que había provenía de las linternas que llevaban ambas mujeres.—Que sí pesada, confía en mí. Ten paciencia.— Musitaba su acompañante, una mujer de unos 40 y tantos años largos, con el pelo rubio platino y lo bastante bajita como para llegarle poco más abajo del busto a Leo. Cargaba con una mochila lo bastante grande como para confundirla con una montañera, además que también llevaba un buen vestuario para mezclarse por esos lugares, todo lo contrario a Leo que se había puesto lo [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] que pilló en el armario, a pesar de que no sabía a dónde iban y se excusaba en eso.

Eran las ocho de la mañana cuando Leo recibió una llamada de Morgana: fotógrafa y compañera de trabajo.—¡He descubierto un lugar para hacer fotos que te encantará, en serio! Vamos a ir después de comer, estate lista que te pasaré a buscar.— Y tras la emoción de la mujer, sentía el pitido característico del teléfono al ser colgado, no dándole tiempo a Leo a reaccionar ni a negarse. Sabía que lo había hecho apropósito. Todos lo hacían si querían hacer planes sin negativas por parte de Leo, ella simplemente se había acostumbrado a ese trato como los demás. El resto del día simplemente se había dedicado a chatear por el móvil con diferentes mujeres con las que mantendría una relación sexual tarde o temprano.

Suspiró.

Y suspiró una vez más al ver que seguían a oscuras y no había fin para aquella maldita cueva. Llevarían caminando alrededor de tres cuartos de hora, por ello no estaba del todo segura de lo que decía su compañera, cuya continuaba con la emoción en el cuerpo e incluso parloteando sola. Fue cuestión de segundos que decidiera compartir sus habladurrias con Leo. —¡Ja! ¿Qué te dije? ¡Mira!— Gritaba de pura emoción a la vez que señalaba un punto de luz que comenzaba a verse al fondo, haciendo que a su vez la cueva dejara de ser tan oscura como era, mostrando una vista más amplia del lugar, cuyo no era para nada claustrofóbico, el único problema es que si uno se caía al suelo, podría reventarse las manos y cualquier parte del cuerpo que tocara el suelo lleno de piedrecitas puntiagudas. Leo sólo asintió con la cabeza y continuó el camino en lo que la luz se hacía más y más grande, obligándola incluso a cerrar los ojos por un segundo ante la molestia de la luz tras un tiempo sin recibirla. No tuvieron que caminar mucho más antes de que Leo pudiera divisar lo que era el principio de un precipicio y un par de barrotes de madera sobresalir de el.—¿Se puede saber qué mierdas quieres en un...?— Calló en seco una vez estuvo lo suficiente cerca para poder apreciarlo. Los barrotes que sobresalían eran unas escaleras que llegaban hacia un [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] cerrado pero de aguas tan cristalinas que permitía apreciar toda flora y fauna en su interior. Leo sólo pudo mirar a la mujer con cierta sorpresa a lo que esta se reía con notable alegría, sabiendo que había ganado la batalla y había conseguido sorprender a Leo.—Sabía que por aquí había uno, así que llevaba un par de semanas haciendo expediciones hasta que lo encontré. Es bonito, ¿a que sí? además que no hay nadie. Alguien vendrá que para eso han construido una escalera, pero de momento no veo a nadie, así que lo podemos aprovechar y sacar unas buenas fotos en el agua, ¿qué te parece?— Antes de recibir respuesta, ya estaba bajando las escaleras y tras ella, Leo. Estaba encantada con la idea, así que no iba a hacer más preguntas al respecto y simplemente se dejaría llevar. Una vez en la plataforma, Morgana se dedicaba a sacar todo tipo de materiales fotográficos de su gran mochila y a su vez, Leo comenzaba a desnudarse, estaba ansiosa y desesperada por tirarse al agua que seguramente estaría fría, pero que sabía que le sentiría genial.
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Re: Es un secreto [Priv. Celes]

Mensaje por Celes el Vie Sep 25, 2015 1:57 am

Aquel día había comenzado como cualquier otro desde que llego a la ciudad. Había despertado desnuda en la cama de un desconocido, o más bien lo conoció anoche, ¿Brian?, ¿Frederick?, ¿Albert?, pues la verdad no recordaba el nombre de aquel muchacho, incluso no le era claro ni siquiera cómo había llegado hasta el departamento del chico, mucho menos a la cama junto a él. ¿Drogas?, No, no parecía de esos al menos… Pero si tenía algo claro, estaba sucia y pasada a olor de hombre, y no se refería a solo sudor, si no también otros fluidos. -¿Qué tal dormiste bebe?- “¿Bebe?” Pensó con algo de desagrado, ella podría ser su tatarabuela. -Todo muy bien, ¿Te molesta si voy a la ducha?- Tras eso se levantó aun desnuda de la cama, mostrando cada centímetro de su cuerpo a ese suertudo. Bajo el agua era cuando a veces pensaba que la lujuria se apoderaba de su cuerpo. ¿Pero no es el sexo otra forma de expresar el amor?, es decir, ¿Cómo podría negarle tal placer a los mortales?, quien no querría poseer tan preciado cuerpo, no obstante hacia más que solo virtud en la cama para poseer su alma. Es decir, ella no creía que Afrodita fuese una santa tampoco, si al estar casada con Hefesto tuvo un amorío con Ares, y junto con ello fue capaz de darle a luz luego de mezclar fluidos con su padre, esos actos claramente estaban ligados a la lujuria. Pero por supuesto no pensaba que estuviese mal del todo, su único problema es que el ser una Semidiosa en un mundo de mortales a veces tenía un efecto contra producente, la belleza de los mortales era efímera, ligada íntimamente al tiempo, mientras que la suya era atemporal.

Tras salir de aquel departamento, aún era capaz de sentir la esencia masculina en su piel. Solo había un lugar donde podría limpiar su cuerpo realmente. La mujer se dirigió a uno de sus lugares favoritos, no por ello había construido con sus propias manos una escalera para llegar a sus aguas sin tener que rodear completamente la montaña. Camino por esa oscura cueva siendo guiada por espíritus de la luz y de los vientos, también podía oír como pequeños diablillos veían su cuerpo desde la oscuridad. Al ver los rayos del sol supo que llegaba al final de la cueva, desde las alturas era capaz de ver el puro manantial, desde arriba podía apreciar sus cristalinas aguas que esperaban por tener la fortuna de cubrir su cuerpo.

Ya al lado del manantial comenzó a desvestirse, no traía tanta ropa, pero si traía la suficiente para cubrir sus zonas erógenas, las cuales quedaron a la vista al momento de dejar la ropa en el suelo. Al sumergirse al agua sintió como sus pecados salían de su cuerpo, limpiaban lo más profundo de su ser. Un placer que solo debía ser de los dioses, pensó, pero fue cuando vio a dos mujeres bajar por las escaleras. La primera una pequeña señora y la segunda, una preciosidad que probablemente había nacido bajo su misma estrella.

Al momento que ambas llegaron al borde del manantial aún no se percataban de su presencia. Por lo cual se acercó delicadamente por las aguas. -Tu belleza contrasta con la de este lugar- Dijo desde las cristalinas aguas a chica despampanante, la cual realmente rivalizaba con la de la Semidiosa. -¿A que debo el placer de poder observar tan bello cuerpo en este tan recóndito lugar?- Pregunto mientras observada cuidadosa y detalladamente a la semidesnuda preciosidad. Por su parte también tenía bastante que enseñar. Ya que las cristalinas aguas dejaban poco y nada para la imaginación, estas permitían apreciar claramente sus grandes y redondos pechos, sus curvilíneas caderas, e incluso unos pocos bellos que cubrían su sexo.

-Disculpen mi mala educación- menciono mientras se ponía de pie y dejaba ver su cuerpo aun mas claramente a ambas mujeres -Mi nombre es Celes Kasdovassilis, hija de Afrodita- Agregando lo dicho junto a una pequeña reverencia. -Seria un placer para mi compartir este tan preciado manantial con ustedes-
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Re: Es un secreto [Priv. Celes]

Mensaje por Leonna Bardych el Vie Sep 25, 2015 3:58 pm

¿Cómo podía no haberla visto? la ajena que tenía delante era digna de haber sido escupilda por dioses. Irónico. Parecía que todo eran sorpresas en ese lugar, a pesar de Morgana también estaba soprendida y mucho. Leo había deteido su striptease por un instante para dejar su atención puesta sobre la ajena que lucía su perfecto desnudo ante ella. La sangre incluso le hirvió cómo tiempo atrás no hacía. Sus senos turgentes y redondos parecían invitar a ser tocados, su cintura estrecha, sus caderas anchas, incluso el vello púbico que cubría con gracia su monte de venus invitaba a ser mirado y apreciado. Era una mujer perfecta a lo que físico se refería. Y tan perfecta, Leo no era una persona de arder solamente por ver, normalmente ncestisaba tocar, oler, saborear, un cúmulo de cosas que finalmente terminaban por despertar su bestia interior. Celes había conseguido eso y mucho más con su sola presencia, era maravilloso a la par que aterrador.

Oh, ¿es de tu propiedad este lugar, joven? Perdona si molestamos, soy fotógrafa de la revista Her y la joven a mi lado es mi modelo, queríamos sacar unas fotografías.— La preocupación de Morgana por si las echaran era evidente, Leo, sin embargo, se mostraba tranquila y segura, terminando finalmente de desnudarse y mostrarse como su madre la trajo al mundo a ojos de la ajena. Leo no tenía nada que envidiarle tampoco, sus senos grandes y firmes con pezones pequeños y erectos de una tonalidad marrón claro también invitaban a ser mirados, más con el tatuaje que ocupaba parte del derecho, a decir verdad casi todo su cuerpo por la parte derecha tenía tatuajes que invitaban a ser mirados. Por otra parte y a diferencia, Leo carecía de total vello púbico, nunca le había gustado para sí misma y tampoco consideraba que quedara bien con su personalidad.

Tanto Morgana como Leo se miraron ante la presentación de la chica, ¿estaba loca o qué le pasaba? Leo se encogió de hombros con una sonrisa ligeramente burlona, no acostumbraba a ese tipo de cosas y no dejaba de resultarle divertido y gracioso.

Yo soy Leonna, ella es Morgana.— Fácil y simple, no le hacía falta decir de dónde provenía y tampoco sus apellidos, era información que para una presentación informal no hacía falta y estaba claro que ambas mujeres desnudas con una fotógrafa de por medio no era muy formal por así decirlo.—¿Es tuyo el lugar?— Por la forma que tenía de hablar, no dejaba muy claro si es que era de su propiedad o simplemente lo ofrecía por simpatía, fuera como fuera, Morgana se sentía en las nubes, miles de cosas le pasaban por la cabeza respecto a ambas mujeres y ya se veía nadando en una piscina de dinero sin siquiera comenzar.—¿Te gustaría trabajar conmigo, Celes? Aprovechando que estamos en un lugar tan maravilloso como este, estoy segura que a Leo no le importaría. Está claro que obtendrías tu parte del trabajo.— Y efectivamente, no le importaba. Leo sólo amplió la sonrisa ofreciéndole la mano a la chica finalmente con tal de terminar la presentación y de paso, zanjar ese tema y que la ajena accediera a trabajar con ellas. Conociendo a Morgana y a su estilo de fotografía, no podía evitar tener cierta impaciencia por comenzar, quería el cuerpo ajeno entre sus manos por muy inocente que fuera el caso.
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Re: Es un secreto [Priv. Celes]

Mensaje por Celes el Vie Sep 25, 2015 7:58 pm

Admiro en silencio a la mujer mientras se despojaba de cada prenda, observo con calma sus bellos pechos, sus llamativos pezones, incluso sus propios bellos y rosados pezones se levantaban frente a lo que estaba sintiendo. Miro con curiosidad el arte que estaba sobre la piel de la chica, que historia podría tener dicho tatuaje, pues no se lo imaginaba. Por otro lado, luego se enfocó en el sexo de la chica, que a diferencia de ella, ningún vello púbico cubría la zona. “Y pensar que en el pasado era normal tener todo cubierto, hasta los tobillos.” Musito una pequeña risa mientras se deleitaba de la vista.

Los pensamientos de la chica eran claros, quería que esa mujer la poseyera. Les regalo una bella sonrisa a ambas féminas antes de responder a sus preguntas. -Perdónenme si he hecho parecer este lugar como propio. No se preocupen, este bello manantial pertenece a cualquiera que aprecie su belleza.- Luego con cuidado se movió hasta las escaleras del manantial. De ese modo podría apreciar a la mujer llamada Leonna, realmente sentía curiosidad por ella, sentía que la propia Afrodita había moldeado ese cuerpo y había puesto cada exquisita parte de el en su lugar. Mordió su labio inferior mientras se deleitaba la vista con las carnes de Leonna.

Salió del agua y se acercó a las chicas. -Eres simplemente hermosa.- Le menciono casi perdida en sus pensamientos, mientras se acercaba tanto que sus pechos casi se rozaban. -¿Has pensado alguna vez tener la compañía de una mujer?- La miro a los ojos, y sin saber claramente las preferencias sexuales de la mujer, pudo sentir como también la miraba mientras estaba en el agua. No creía equivocarse, ya que no parecía ser de las que se ponía nerviosa al tener la compañía del mismo sexo. Posteriormente se giró para ver a Morgana. -Tú también puedes unirte, debe ser aburrido simplemente sacar fotos, luego podría trabajar en lo que quieras. Me vendría bien un ingreso extra.- Sonrió pícaramente, no sabía que podría obtener de todo lo dicho, pero aquella mujer despertaba algo en ella que no sentía hace más de un siglo. Su mojado cuerpo sentía un gracioso calor entre sus piernas, realmente aquella mujer había logrado cautivarla. -¿Qué clase de fotografías son las que necesitarías de mi persona?- Pregunto más que nada por curiosidad, ósea, no sería primera vez que trabajase como modelo.

Por su parte se quedó ahí esperando respuesta, no sentía vergüenza de mostrar su cuerpo desnudo. Es más, si fuese por ella caminaría así a diario, pero las leyes lo veían como un acto inmoral y pervertido. “Qué más puedo esperar de una sociedad que hace el amor a escondidas y practica la violencia a vista y paciencia de todos.” Pensó mientras soltaba una ligera pero sensual risita. “¿Habré sido muy asertiva?” se cuestionó un momento, pero realmente no le importaba, aquello que quería simplemente lo obtenía, aunque por primera vez en la vida sintió inseguridad de ser rechazada. Realmente deseaba a esa mujer, deseaba terminar de explorar esas curvas con sus manos, con sus labios, con su lengua, uff quien sabe las cosas que pasaban por su sucia mente.
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Re: Es un secreto [Priv. Celes]

Mensaje por Leonna Bardych el Sáb Sep 26, 2015 3:55 am

Morgana y ella se miraban de forma cómplice, la chica podía ser linda y destrozar el mundo si quisiera, pero era rara, mucho. Su forma de hablar era incluso estresante a ojos de Leo, que básicamente se la imaginaba en la cama, que como se pusiera a decir las cosas de la forma en la que lo decía...

Ya, es bonito...— Su mirar y atención no se apartaban de la semidiosa, más con las señales corporales que le enviaba y que ella podía sentir y enteder perfectamente. Al menos parecía que la atracción sexual era mutua. Sonrió ladina y divertida, parecía que no iba a tener que hacer mucho para conseguir lo que quería. La cercanía de la ajena no le ponía nerviosa, pero sí le llamaba la atención que no le importara meterse en el espacio personal de alguien cuando ambas estaban desnudas y en cualquier momento ambos bustos podrían rozarse, al menos la gente normalmente tenía reparos en ese tipo de cercanías, más con una desconocida. Tampoco es que le importara, ella a decir verdad hacía lo mismo. Leo soltó una sonora carcajada al escucharla, incluso Morgana se reía y negaba con la cabeza ante la inocencia que mostraba la muchacha, porque de la forma en la que Leo miraba no se miraba si no tuviera un mínimo interés en algo sexual. Leo, aprovechando la confianza, pasaba su dedo índice de la mano derecha por el mentón ajeno en una sutil caricia.—Estoy acostumbrada a comer coños desde que tengo uso de razón, dulce. Tengo toda la compañía femenina que quiero, pero está claro que no he tenido ninguna como la tuya.— Le guiñaba un ojo en actitud coqueta, haciendo que Morgana se aclarara la garganta para hacerse notar, no quería ser ella quien estuviera delante del encuentro sexual de ambas morenas.—No te preocupes querida, es mi trabajo.— Le sonrió con dulzura y agradecida de cierta forma por su preocupación.—El tema de la semana es la naturaleza, de ahí el lugar y que Leo esté cómo su madre la trajo al mundo. A pesar de que no te tienen vista, nadie se quejará de tu aparición, creeme. Tú con Leo me haréis la mujer más feliz del mundo.— Se rió de forma sonora antes de ponerse la cámara en el cuello con ayuda de la tira de ésta, quedándose con ella apoyada sobre su mano de todas formas. Había disimulado bien la palabra rica por la de feliz, tampoco era plan de mostrarse tan interesada como resultaba ser, ya le bastaba con que Leo lo supiera como para que la otra también fuera consciente de ello. Miró a Leo e hizo un gesto con la cabeza que Leo supo interpretar y tras mirar a Celes de forma sonriente, tirarse al agua de un salto seco sin salpicar mucha agua, sacando finalmente la cabeza a la superficie para tomar aire. El agua estaba fría, tal cómo se lo esperaba. Sus pezones se endurecieron más de lo que ya estaban y toda su piel se puso de gallina, haciendo que antes de decir nada, volviera a sumergirse en el agua y comenzara a bucear.—Ves con ella si quieres, debe calentar el cuerpo para poder posar en condiciones y quizás a ti también te haga falta calentarte...— Musitaba en tono tranquilo, su expresión había pasado a una más seria, se notaba que se había puesto en plan perfeccionista y trabajador. Miró a Celes de soslayo y se encogió de hombros.—Siempre te puede calentar Leo, si no.— Y como si la hubiera invocado, Leo salía a la superficie alegre y contenta como si fuera una niña con un nuevo juguete.—¡Va, Celes! ¡Ven!— Sacaba el brazo derecho del agua y lo agitaba ligeramente para hacerse notar y de todas formas, invitar a la ajena a entrar. Morgana, divertida, comenzó a hacerle fotos que más tarde enseñaría con orgullo por plasmar a Leo en una actitud tan relajada y alegre.
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Re: Es un secreto [Priv. Celes]

Mensaje por Celes el Sáb Sep 26, 2015 8:53 am

“¿Coños?, Que clase de sacrilegio al cuerpo femenino es este.” Pensó por un segundo con cierto desagrado, el cuerpo femenino, llamativo para aquellos que saben apreciar la belleza, simplemente es una obra de arte de la creación, incluso un coño tiene nombre llamativos para cada una de sus partes, labia majora, labia minora, vaina, mons Venus… Pero quizás esta generación ya no tenía el respeto por el cuerpo, tal como se le tenía antes. Su malestar sin embargo, no fue expresado en su rostro, ya que realmente era algo sin importancia a grandes rasgos, además debería alegrarse de que muy posiblemente podría disfrutar de los placeres carnales con tan exuberante mujer, ya que al parecer compartían cierto interés por el amor femenino y claramente el interés de uno por la otra era mutuo, por lo cual era cosa de seguir la corriente para poder estar junto a ella en la intimidad, o incluso a lo natural.

Escucho con cuidado todo lo que le dijeron ambas mujeres. -Lastima que no quieras unírtenos Morgana, también quería entregarte amor a ti.- Le sonrió pícaramente mientras la miro con deseo, no obstante era obvio para Celes que ambas mujeres aun eran incrédulas sobre el hecho de que estaban compartiendo dicho manantial con la hija de una diosa. Por sus venas corría sangre divina. Pero era algo remediable, además de que tenía la intuición de que si demostraba sus dotes divinos, la acercaría más a compartir la intimidad con tan ardiente mujer como lo era Leonna. -No obstante querida, aun puedo hacer que seas muy feliz.- Levanto una mano lentamente, claramente esperaba que algo se posara en su mano, pero no llegaba nada… Cualquiera podría pensar que era una tontería de una mujer algo loca y con aires de grandeza, pero sorprendentemente llegaron primero algunas lindas mariposas, luego algunas aves se acercaron lentamente, mientras danzaban alrededor de la mujer y finalmente algunos pequeños animalitos la rodearon casi como si fuese un monumento en cuestión. No se trataba que fuese capaz de controlar a los animales, pero incluso ellos eran capaces de ver su divinidad, y si Morgana era lo suficientemente lista podría ver que estaba en frente de una mina de dinero. Tras maravilloso momento, simplemente dejo a las criaturas irse. -Luego hablaremos de negocios querida Morgana.- Le sonrió a la mujer con algo de picardía, Celes era capaz de lo que mostro e incluso más, solo era cosa de llegar algún acuerdo. Por su parte, quizá Celes no era fácil de seguir, a veces confunde por su forma de hablar y expresarse, pero su parte humana no es tonta, y si tiene la posibilidad de mejorar su calidad de vida con unas cuantas fotos, sería tonto de su parte no aprovecharlo.

Después de tan especial momento, decidió acompañar a Leonna en el agua, pero a diferencia de ella, Celes bajo lenta y armoniosamente por la escalera, dejando que ambas mujeres pudiesen ver como bailaban sus caderas con cada escalón. Luego de llegar al final de la escalera, dio un pequeño salto al agua. -Espero no haberte hecho esperar.- Le sonrió, esta vez con una divertida sonrisa -Cualquiera podría pensar que somos dos sirenas en el manantial.- Soltó una pequeña pero coqueta risa.
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